No sin mi Tatoo

Me cuentan que Ricardo Izecson dos Santos Leite, aka Kaka, líder sectario y mediapunta por explotar, vio caer sus calzoncillos y cómo se cerraba su ano durante tres días al descubrir el nuevo tatu de su compañero, y eterna promesa, Gutiérrez. La señal del diablo, guardián de las tinieblas, a juego con las mechas más cuidadas de la Liga Fantástica Marca.

Y como siempre, Ricardo pensó que Dios ponía pruebas, que su Fe sería reforzada ante tal provocación y que peores espaldas soplaba Pep en el vestuario del eterno rival.

Sí, Xavi engaña por detrás.

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