somníferos infalibles o la paz necesaria

En pleno debate sobre la posibilidad de que el Paraguay-Japón de octavos de final fuera El Partido Más Aburrido de la Historia de los Mundiales -tal y como se apunta desde algunos foros- me he visto obligado a tirar de hemeroteca y recuperar este documento asombroso que demuestra que el Australia 1- Ghana 1 de la primera fase, retransmitido por la televisión portuguesa (atentos a esa locución entusiasta al estilo de José Ángel de la Casa leyendo el prospecto de un jarabe o las instrucciones de uso de una esquela) merece, sin duda, escalar al Olimpo de tedio infinitos, sin los cuales nuestro amado mundial de cañas y cromos sería insoportable por exceso de épica. He ahí nuestra tesis optimista: estos partidos de calma chicha e indiferencia absoluta nos ayudan a rebajar la tensión y cerrar los párpados al menos durante unas horas. Un paréntesis necesario para sobrevivir. La calma antes del ¿España-Argentina?

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