De Hierros a Ramos

No sé si se han fijado, pero Sergio Ramos se va pareciendo cada vez más a Fernando Hierro. Antes había una diferencia: Hierro era el representante de la Andalucía olivarera, manejando los codos como se varea un olivo, mientras que Ramos era estandarte de la Andalucía folclórica, subiendo la banda como se galopa en el Rocío. Pero Ramos ha aburguesado su juego, muchos años en Madrid. Es normal que jugara en el Sevilla y en el Real Madrid, porque aspira a convertirse en un señor de los que llevan camisas de cuello blanco. Eso sí, al menos Sergio Ramos ha sexualizado las maneras de Hierro, y donde el malagueño colocaba los codos, el sevillano pone la cadera, como en aquella jugada en Elche que casi le vale la expulsión. Ahora mismo, Sergio se cree un superhéroe que mueve su hula hoop y se convierte en un muro. Afortunadamente Varane no está para juegos.

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