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  • ambrosius 7:37 el 1 September, 2010 Permalink | Responder  

    Oda eterna al desaliento 

    Ya se dijo aquí que Odio Eterno tiende a la pereza antes que a la actualidad. Y que este hecho, más allá de pura pereza, debería considerarse como toda una declaración de intenciones. Y no por falta de medios, que los tenemos (ayer, sin ir más lejos, a uno de los miembros de este blog le interrumpió Mario Kempes por teléfono mientras bebía una cerveza en un bar de Noviciado. No explico más, que fluya la duda y la elucubración; que crezca la leyenda y el mito y la maledicencia). Quien quiera actualidad que se vaya de aquí.

    Esta previa sirve para explicar el siguiente artículo. Hace un par de meses le pedí a un amigo, Luigi De La Ossa, que escribiese una crónica sobre el partido de apertura del mundial de fútbol (México-Sudáfrica) desde el DF, ciudad en la que reside actualmente, dedicado a la fornicación (monógama) y a la fabricación de paellas. Ayer, infinitamente después de aquel partido, me envío un esbozo de un perfil de una previa de la crónica. Puro Odio Eterno.

    “Racionalización del espacio. Sistemas de archivo y almacenaje. Roperos y cabinas. Roperos y cabinas. Decoración de oficinas”.
    Son las 8.45 de la mañana. Aunque a un europeo le parezca una hora extraña para vibrar, en el corto trayecto desde mi casa hasta el café -me he sentado en la terraza de un café elegante de la calle río Lerma- he comprobado que los mexicanos anteponen la pasión a los usos horarios. He pasado al menos ante dos locales que estaban repletos hasta los topes. En la puerta, carteles de 3×2 en las cervezas desde las 7 de la mañana. Vaharadas de sudor, calor y alcohol surgían de sus puertas atestadas.
    Sentado en el reposado ambiente de mi terraza escucho una estación de radio mexicana a través de los cascos. El locutor indica que el estadio se llama Soccer City (capacidad: 94.700 individuos), qué increíble falta de inventiva. Felipe Calderón, el Presidente de la FIFA y otros señores de sueldos estratosféricos estrechan las manos de la selección azteca. No conozco demasiado al equipo mexicano. Me pregunto por qué nunca la llaman selección zapoteca o mexica o maya. Ordeno un capuccino y un cruasán. A mi alrededor, mexicanos pálidos -güeritos- con pinta de no tener que justificar su ausencia en la oficina, copan las mesas y conversan animadamente.
    Asombrado, escucho que el colaborador de la estación de radio es ni más ni menos que Hristo Stoichkov, aquel bronco zurdo que parecía un estibador corrupto de la serie The Wire. Hristo sentencia, como si estuviera enfadadísimo y justo antes de comenzar el partido: “Es, sin duda, el día más importante de sus vidas”. Mientras añado azúcar al café, me sorprendo de que el capitán mexicano se llame Gerardo Torrado. Es como si el capitán español se llamara “Santiago Sobadísimo”. Por las calles corretean los últimos oficinistas tardíos, con las mejillas pintadas con los colores “del tri”, en busca de un sitio en los bares.
    [en el arco mediterráneo “torrado” significa “profundamente dormido”]
    [Siguen anotaciones en las que se indica el tiempo de partido transcurrido]
    Comienza el partido. Además de los gritos de la gente más inmediata, se escucha una especie de exhalación lejana, sumatorio de todos los rugidos de la ciudad.
    1:59    Primera oportunidad importante. La gente desayuna enchiladas rojas, suizas, platos enormes de chilaquiles. Me siento profundamente europeo con mi cruasán. El árbitro es de Uzbekistán, sorprendentemente. Los expertos radiofónicos dicen que ha sido el mejor del año. Me pregunto cuántos federados sumará la Federación de Fútbol de Uzbekistán. Me imagino a este señor uzbeko diciéndole a su padre que quiere ser árbitro de fútbol. Me pregunto si los nombres uzbekos de los árbitros uzbekos serán tan espectaculares como los de los árbitros españoles.

    Hristo Stoichkov realiza comentarios como si estuviera cabreadísimo. El portero mexicano se llama Conejo Pérez y va vestido de un blanco inmaculado. De lejos se parece al personaje de Alicia, de cerca parece un niño viejo en su primera comunión. Los comentaristas mexicanos se quejan de la dura defensa sudafricana. Me parece pronto para quejarse.
    Y aquí me pudo el desaliento.
     
  • Guillermo 11:12 el 23 July, 2010 Permalink | Responder  

    Camaradería velocípeda 

    Andy, Desmayos, seguid con vuestra amistad y camaradería y no hagáis caso al amargado (bueno, amargado ahora, porque hace tres años era un luchador, un hombre humilde y sencillo…), que esto del buen rollo viene de antiguo:

    Aunque supongo que entonces el 60% del pelotón no tenía certificado de asmático.

    Imagen cortesía de lamarde.

     
  • ambrosius 8:57 el 13 July, 2010 Permalink | Responder  

    Imágenes que precederán al fin del mundo 

    panda de testosterona, dice aterrorizada mi compañera de trabajo, recién aterrizada en Madrid después de un fin de semana de retiro budista en un pueblo de Soria

    hemorragia de felicidad, dice Camacho.

    niñatos bebiendo whisky a las 5 de la tarde bajo el sol, meando y vomitando, replica mi compañera budista.

    ¡qué grande es el corte Inglés de Callao!, dice Maria Angels Barceló. con tierno asombro provinciano.

    ¿y los jugadores no se aburren en el autobús?, pienso yo viendo la caravana infinita y estática desde el sofá de mi casa.

    la infanta bailando el waka waka. Conoce la coreografía, pero es incapaz de aplicarle el ritmo correcto, digámoslo suavemente.

    Aparece Perales, digo Escobar, siempre los confundo. Como a albiol y a arbeloa.

    Puyol, tímido, se mantiene en segundo plano, escoltado por Piqué. Se mete las manos en los bolsillo y mira el móvil.

    Nacho Cano pasadísimo en el plató de 4. “Vi la final en el Amnesia de Ibiza. Un amigo nos puso en sintonía para verla”. Está nervioso, me pone nervioso. Me da miedo.

    Nico Abad, con la mirada perdida en el plató de 4, juega melancólico con un sandwich. Maria Angels Barceló se lo recrimina: “Nico, que a veces nos pinchan a nosotros”.

    Llega Bisbal saltando como Pumuky, con un colgante por fuera de la camiseta de la selección (colocada a su vez encima de una camiseta blanca de mangas largas y cuello subido). Está tan excitado que hasta Reina se desdibuja, por un momento parece superado. Puyol sigue mirando el móvil. Nico mira el sandwich. Miro el colgante de Bisbal. Intento borrar esta imagen, pero no puedo.

    p.d: Nostalgia de azurro

     
  • ambrosius 12:56 el 12 July, 2010 Permalink | Responder  

    Gente que lloró ayer y no de alegría 

    Oiarzabal ya sabéis quién es: el que acusa de asesinos a los serpas que no se juegan la vida por un miles de euros. El otro es Korta, remero y patrón de traineras. Una leyenda viva de este deporte del Cantábrico. Posee la incontinencia verbal de un Maradona delirante y la pose canónica de vasco fanfarrón. De los tres vascos, me quedo con el madridista bilbaino. Con dos cojones.

     
    • anibalbarros 15:04 el 12 julio, 2010 Permalink | Responder

      Dos a.m. Plaza roja de Santiago. Lo de roja viene de lejos y nada tiene que ver con el equipo nacional. cientos, tampoco es cuestión de abusar, de banderas rojigualdas ondean al escaso viento estival. Todas no, en el mogollón una tricolor republicana, con dos cojones. Al cruce de la marabunta un tipo con mochila, treinta y cinco para arriba, con cara de haberse bebido por lo menos una botella de licor café. Lo importante era sacar el valor, lo de menos era de dónde. Entre las manos, desplegada al viento una bandera independentista, con una estrella como la del campeón del mundo pero roja sobre la banda celeste del reino de Galicia. Y el tipo, cual torero ante mihura, queredes bandeira, tomade bandeira, a voz en grito. Menos mal que ayer los mihuras andaban a otra cosa. A eso de las dos y pico de la mañana ya en busca de vaquitas. Rojas.

    • Hugo 16:48 el 12 julio, 2010 Permalink | Responder

      La verdad que el video parece guionizado. Hay un momento que podría ser:
      Aparece joven con polar azul.
      Oyarzabal: ¿Dé donde eres?
      Plano picado de joven de azul: La Rioja.
      Música con partitura semejante a escena de la ducha de Psicosis.
      Primer plano de ojos de Korta, mirada de perplejidad, que comienza a tornarse en mirada de odio.
      Primer plano de Oyarzabal que pide que algo cambie con la mirada. No pueden habernos colado un español.
      Contrapicado del joven de azul: Soy pelotari (si no se consigue el suficiente efecto, puede cortar troncos).
      Nuevo primer plano de mano del muchacho de azul.
      Cambio en velado a caras de oyarzabal y Korta que asiente congratulados.
      Lo sé, no tengo futuro como guionista ni como director. Pero, ciertamente, para que la imagen fuera así no haría falta que cambiara demasiado el comportamiento de ninguno de los tres.

    • Angel 23:04 el 16 julio, 2010 Permalink | Responder

      Muy majos, sí señor.

    • Pepe Grillo 21:25 el 5 septiembre, 2010 Permalink | Responder

      Quedando claro que al bueno de Ambrosius lo que le pone no son los remeros con el torso desnudo, me pregunto si lo que le ponen/obsesionan son los vascos. Solo así se entiende que este vídeo esté presente en dos posts distintos de dos blogs distintos escritos por la misma persona. La explicación será interesante, porque si un bilbaíno se queja denodadamente de un cántabro al primero se le acusa de nacionalista excluyente, pero… ¿qué pasa si un cántabro demuestra obsesión por los vascos? Saludos, Ambrosius.

      • ambrosius 6:39 el 6 septiembre, 2010 Permalink | Responder

        No Pepe, los que me ponen, en general, son la gente sin sentido del humor, como tú. No me importa si son vascos o si son kirguizos. El que está obsesionado eres tú conmigo, que no paras de mandarme mensajes en todos mis blogs. Se ve que me admiras. Lo entiendo, a mi me pasa lo mismo conmigo mismo. Besitos (te imagino con el torso desnudo, partiendo troncos con la cabeza y me pongo)

  • ambrosius 7:53 el 8 July, 2010 Permalink | Responder  

    Agricultural looking 

    Tenía que pasar. Se derrumban las certezas del viejo fútbol: si España se convierte en la bestia negra de Alemania, si el fútbol es un deporte de once contra once en el que siempre ganan los españoles (y por 1-0 con gol de cabeza), si el Madrid tiene Barcelonitis y el Barcelona copas de Europa, si a Italia ya no se le ve ni por el espejo retrovisor,  es que algo serio está cambiando. Los roles mutan y los estilos se evaporan. Es como si hubiera habido un nuevo reparto de fichas y en este intercambio en el que España y Holanda, los grandes losers de la historia de los mundiales, salen ganadores, el recio periódico inglés The Independent, termina escribiendo como el frívolo blog Odio Eterno.  ¿De dónde sino esta metáfora tan nítidamente llorquiana?

    It was the night’s supreme irony that an agricultural looking centre half should have barged his way into the penalty box, flowing locks trailing behind him in the evening breeze, to thump in the header which cemented a 1-0 win.

    Desde Odio Eterno queremos recoger el guante lanzado por nuestro colegas ingleses y desarrollar una alineación española de metáforas asombrosas, centrándonos en los parecidos físicos de los jugadores, más que en sus cualidades técnicas (no valdría, por ejemplo, el atrevimiento cósmico de Pedro, como escribe Blogatus en El Mundo). Se aceptan todos los idiomas y se requiere la participación de todos los hipotéticos lectores, así como de sus amantes. El ganador a la metáfora más diáfana será invitado por los miembros de Odio Eterno a una caña y a una corteza de cerdo en algún bar infame en los aledaños  de la madrileña calle del Pez.

    1-Puyol, agricultural looking, The Independent

    2-…….

     
    • ambrosius 8:09 el 8 julio, 2010 Permalink | Responder

      Villa, poligonero tímido

    • Gran Danés 9:01 el 8 julio, 2010 Permalink | Responder

      Villa, chonismo minero

    • ambrosius 10:24 el 8 julio, 2010 Permalink | Responder

      Silva -monaguillo atormentado

    • ambrosius 10:25 el 8 julio, 2010 Permalink | Responder

      Iniesta – cadáver con swing

    • George Best 10:41 el 8 julio, 2010 Permalink | Responder

      Ozil, resaca perpetua. Vale, ya sé que no es español…

      • ambrosius 10:46 el 8 julio, 2010 Permalink | Responder

        aceptamos Ozil. la metáfora lo merece

        • johan 18:00 el 8 julio, 2010 Permalink

          Ozil = Atún. Esos ojos desorbitados solo pueden ser de amfibio.

    • Edu 12:37 el 8 julio, 2010 Permalink | Responder

      Sergio “Tengountrajedelinoblanco” Ramos

    • blogatus 12:43 el 8 julio, 2010 Permalink | Responder

      Puyol – Pulpo Paul

    • blogatus 12:44 el 8 julio, 2010 Permalink | Responder

      Ramos – Las chancletas del Guadalquivir

    • Rafa 12:59 el 8 julio, 2010 Permalink | Responder

      Piqué, orgullo rojigualdo.
      Y no va con segundas…

    • Mikel Caverna 17:12 el 8 julio, 2010 Permalink | Responder

      iker- Las empanadillas de Moxtoles!!

    • Hugo 10:02 el 9 julio, 2010 Permalink | Responder

      Participo por la corteza más que por la caña, pero tengo claro que Edu ha puesto imposible casi el ganar. De todas maneras, allá van:

      Xavi Hernández – Franciscano sin tonsurar la coronilla
      Iniesta – Franciscano con tonsura coronilla (y a la masía, el seminario).
      Puyol (por cierto, el otro día, frente a la corona, más tarzán que nunca)5 – El Camarón de la Pobla.
      Ramos – Levanté un rascacielos en el cortijo o Er guti de hispalis.
      Casillas – Si soy más natural me camuflo con el césped.

    • Genko 21:54 el 9 julio, 2010 Permalink | Responder

      Me encantaría tener una parte del talento que tenéis para describir a una persona con dos palabras. Lo de poligonero tímido o resaca perpetua es realmente brillante :D

      Me atrevo con Torres: espiga bífida

    • blogatus 0:18 el 10 julio, 2010 Permalink | Responder

      Ramos: Vil Chankli

    • alv 13:17 el 11 julio, 2010 Permalink | Responder

      Capdevila: lost in translation

    • ambrosius 11:52 el 12 julio, 2010 Permalink | Responder

      Del Bosque, quiosquero ilustrado

    • anibalbarros 15:32 el 12 julio, 2010 Permalink | Responder

      Iniesta – mesías en mundo matrix

    • amayola 14:29 el 14 julio, 2010 Permalink | Responder

      ¿y mi cerveza?

  • Guillermo 23:37 el 5 July, 2010 Permalink | Responder
    Etiquetas: alemania, bastian, cardiopatia inducida, cientificos nazis, de la red, doctor menguele, dulces recuerdos, españa, motivación, nietzsche, schweinsteiger, veneno, venganza, voluntad de poder, vudu   

    ¿Estará Bastian motivado para el miércoles? 

    • Entrevistador: ¿Es duro de soportar?… Ver esto tiene que ser duro de soportar, ¿no?
    • Schweinsteiger: La verdad es que no es fácil. Se creen que pueden hacer lo que quieran pero…

    Aprovechamos para mandar un afectuoso saludo a De La Red. Esa Eurocopa no te la quita nadie campeón. Ni la Eurocopa ni lo otro, vaya.

     
    • ambrosius 10:26 el 6 julio, 2010 Permalink | Responder

      Me recuerda a la eliminación del Barça contra el Inter. digamos que yo era de la red, ramos, casillas & CO (cardiopatías al margen, I hope) y vosotros Schweinsteiger.

    • Angel 22:12 el 6 julio, 2010 Permalink | Responder

      Los hay que no aguantan una broma XD

    • Joni 0:02 el 20 enero, 2011 Permalink | Responder

      Joder tio que puto mal gusto tienes.

  • ambrosius 17:01 el 30 June, 2010 Permalink | Responder  

    somníferos infalibles o la paz necesaria 

    En pleno debate sobre la posibilidad de que el Paraguay-Japón de octavos de final fuera El Partido Más Aburrido de la Historia de los Mundiales -tal y como se apunta desde algunos foros- me he visto obligado a tirar de hemeroteca y recuperar este documento asombroso que demuestra que el Australia 1- Ghana 1 de la primera fase, retransmitido por la televisión portuguesa (atentos a esa locución entusiasta al estilo de José Ángel de la Casa leyendo el prospecto de un jarabe o las instrucciones de uso de una esquela) merece, sin duda, escalar al Olimpo de tedio infinitos, sin los cuales nuestro amado mundial de cañas y cromos sería insoportable por exceso de épica. He ahí nuestra tesis optimista: estos partidos de calma chicha e indiferencia absoluta nos ayudan a rebajar la tensión y cerrar los párpados al menos durante unas horas. Un paréntesis necesario para sobrevivir. La calma antes del ¿España-Argentina?

     
    • Angel 22:16 el 30 junio, 2010 Permalink | Responder

      Emoción a raudales que le pone el portugués XD. Los que han venido después han hecho grande a José Ángel De La Casa.

    • blogatus 22:57 el 30 junio, 2010 Permalink | Responder

      Me han dicho que José Ángel de la Casa ahora se dedica al doblaje de cine porno. ¿Alguien me lo puede confirmar?

    • ambrosius 8:48 el 1 julio, 2010 Permalink | Responder

      Obsérvese la deliciosa cadencia ascendente del señor De la Casa en el 12-1 de España y Malta. Empieza discreto, contando goles con desgana, luego se va calentando poco a poco hasta el grito final del goooool de Señor, impropio de un caballero tan moderado.

    • Genko 0:05 el 3 julio, 2010 Permalink | Responder

      Ahora comenta los partidos de liga en Castilla la Mancha TV. Es como ir a una comida de negocios y tomarse un Frigopié de postre

      • Hugo 17:51 el 5 julio, 2010 Permalink | Responder

        Enternece ver las imágenes de este partido: Buyo sacando la pelota de la portería (maldigo a Buyo por sustituír a Arconada), los palos de helado que Gordillo tenía por piernas centrando desde la bandae los malteses, la parquedad de los remates de Santillana. Y por el otro lado la languidez de los defensas malteses, el ánimo del jugador de Malta tras el séptimo gol, que levanta las manos como diciendo a sus compañeros: “Ánimo, muchachos, que ya sólo faltan 5”,. ¿Os habeís fijado que los jugadores que parecían jugadores, no una selección de Kents a los que esperan veintidos barbies en el vestuario?. Todo tiene cierta sencillez, cierta candor que se echa de menos.
        Pasados los años provoca nostalgia. Me recuerdo, inoncente, viendo el partido y calculando cuántos minutos tenían de media para marcar cada gol.
        Y lo que más me extraña de todo es ver como cae Victor y Camacho no grita: “Penalty, penalty… ¿pero de qué va este arbitro?”. Claro, que lo gritaría en el campo, pero los comentaristas de fútbol aún no estaban contagiados de esa fatalidad persecutoria de los de baloncesto, para los que la civilización es fruto de un largo camino recorrido por el hombre con el solo objeto de que los árbitros perjudiquen de manera notarísma y voluntarísima a los equipos españoles.
        Echo de menos todo aquello. Viendo esto, yo también odio eterno al fútbol moderno.

        • ambrosius 10:33 el 7 julio, 2010 Permalink

          Bienvenido a odio eterno, Hugo. Echando de menos todo aquello, es cierto que hemos pasado de golear a equipos inverosímiles en fases clasificatorias a ganar a equipazos inmortales en finales de torneos. Y además hemos recuperado ese azul inocente en los pantacas y rojo infantil en la zamarra, colores que me recuerdan a mi primer recuerdo futbolístico, el 5-1 de españa a dinamarca en México 86. un abrazo.

  • ambrosius 15:01 el 29 June, 2010 Permalink | Responder  

    El espectador melancólico 

    Hay un tipo de hincha de fútbol o, mejor dicho, una clase de visualizador de partidos que presenta una tipología muy alejada del espectador común, ese que mira a la pantalla, insulta al árbitro, exige penalties, clama expulsiones y se limita a celebrar los goles de su equipo con un grito, un salto y, dependiendo de su carácter y grado de ebriedad, con encendidos abrazos a sus compañeros de barra, sean estos desconocidos, amigos o amantes.

    Hoy vamos a hablar del espectador de fútbol social, también conocido como espectador de selecciones ajenas (FTW, en sus siglas en ingles: foreign teams watcher).

    Le gusta ver partidos de selecciones ajenas rodeado de gente natural de estos países. Siempre toma partido por uno de ellos, ya sea por razones biográficas (haber vivido en Londres, por ejemplo) o vagamente estéticas y emocionales difíciles de analizar (las geografías personales son inescrutables).

    Al espectador de selecciones ajenas le incomoda la pasividad y, como tal, prefiere entablar conversaciones con hinchas desconocidos, antes que perder el tiempo mirando a la pantalla. En ocasiones, el espectador de selecciones ajenas es capaz de comunicarse con los hinchas de la selección elegida en el idioma de éstos (inglés con ingleses, español con mexicano). No siempre es posible, por supuesto, por culpa de selecciones como Corea del Norte o Eslovaquia.

    En un primer momento, el espectador de selecciones ajenas recurre a la técnica de peloteo y confraternización de naciones. Pinta en mano les manifiesta su deseo de que ganen el partido y les explica las razones de su amor. Pasado el recelo inicial de los hinchas extranjeros, el espectador de selecciones ajenas procede a inflamar los ánimos patrióticos con cánticos nacionales que sumen en el desconcierto a los hinchas extranjeros, que no terminan de comprender ese arrebato y sospechan, temen que todo pueda tratarse de una amarga broma.

    Según las cosas se van torciendo (porque el espectador de partidos ajenos siempre elige al equipo perdedor, aunque no de forma voluntaria), nuestro protagonista no puede evitar soltar un par de dardos, en forma de apreciaciones negativas sobre las cualidades balompédicas de los jugadores de la selección. Los hinchas extranjeros, sumidos en el dolor, no entienden estos ataques y suelen sufrir en silencio el cambio de personalidad de su supuesto amigo.

    El visualizador de selecciones ajenas juega con fuego durante un rato y cuando los hinchas meditan la posibilidad de ofrecerle una paliza, vuelve a cambiar de orientación, cae a banda, controla con el pecho y les desarma con un entrañable: it´s a pitty, I really wanted England to win. Emocionados, los ingleses responden con un juramento de fidelidad a España: “now we all suport Spain”. En esta fase, ocasionalmente pueden producirse abrazos y cálidas palmadas en la espalda.

    Nada pone más triste al espectador de selecciones ajenas que ver a su propia selección. En esos casos, cae en un estado de profunda melancolía y se limita a observar en silencio la pantalla. Cuando su equipo marca, lo celebra tímidamente, más por imitación social, que por convencimiento. En esos momentos, cuando Villa marca un gol de tacón por la escuadra, el espectador de partidos ajenos suspira y en ese suspiro late la nostalgia cósmica e inaprensible de un pub lleno de ingleses humillados por Alemania o una ranchera a duo agarrado un mexicano y a una bandera tricolor, con aliento latiendo a chapulín colorado, caña mahou y lucky strike. El glorioso tridente.

     
    • blogatus 23:16 el 29 junio, 2010 Permalink | Responder

      ¡Genial Ambrosius! Creo que en alguna ocasión he llegado a sentir esa sensación que describes en tu post. Y a eso, en mi tierra, le llaman ESPLENDOR EMPÁTICO

    • George Best 13:07 el 30 junio, 2010 Permalink | Responder

      Mundial 98. Semifinales. Brasil se enfrenta a la última Holanda brillante que recuerdo después de eliminar a Argentina con un golazo in extremis del gran Bergkamp. Yo estaba aquel día en un camping de un pueblo perdido de la Alpujarra. En el bar del camping, además de mis amigos y yo, una joven pareja holandesa. Él ataviado de camiseta oranje, ambos ilusionados con su selección. Brasil se adelanta. Nervios entre la pareja holandesa. Kluivert empata con el tiempo casi cumplido. Saltos, gritos, miradas de complicidad, palmadas, choques de manos (demasiado tímidos, ellos y nosotros, para abrazarnos). Prórroga. Penaltis. Taffarel adivina los lanzamientos de Cocu y Ronald de Boer. Fin del sueño. Creo que yo me quedé más destrozado que mis nuevos amigos holandeses.

      • ambrosius 17:08 el 30 junio, 2010 Permalink | Responder

        Belfast boy, sin duda cumples co los requisitos de espectador de partidos ajenos, si bien tu comportamiento ante Holanda obedece a razones de puro placer estético, a diferencia del impulso kamikaze y punky del señor blogatus, cuyo objetivo último es el la propagación del caos y la incertidumbre.

        • blogatus 22:53 el 30 junio, 2010 Permalink

          Reconozco que exageré un poco cuando perjuré que jugué como delantero centro en el Cruz Azul. Pero todo lo demás era cierto. Incluso aquello de que tengo tatuado el retrato de Cuauhtémoc Blanco en la nalga derecha.

    • nayra 20:02 el 30 junio, 2010 Permalink | Responder

      blogatus, creo que tú eres de esos que empatiza, cantando rancheras para animar a los mejicanos que intentan ligar con rubias italianas

      • blogatus 23:10 el 30 junio, 2010 Permalink | Responder

        ¡Hola Nayra! Bienvenida. Soy tan empático que no me hubiera importado estar en la piel del mexicano.

  • ambrosius 11:25 el 25 June, 2010 Permalink | Responder  

    Julio, pícala 

    En las horas previas al partido España-Chile descubrimos, gracias a Geronimo, este estremecedor documento. Por su interés, lo reproducimos a continuación.

     
  • ambrosius 22:45 el 23 May, 2010 Permalink | Responder  

    ¿hay un estadio de fútbol por aquí? 

    La magia de Odio Eterno radica en su radical indiferencia hacia la actualidad deportiva, en su desprecio al hecho noticioso, en su capacidad para zafarse de la encorsetada agenda informativa. Esta construcción teórica esconde, ya se habrán dado cuenta, una insoslayable tendencia a la pereza, gracias a la cual Odio eterno ha sido capaz de transitar por las semifinales de la champions, la Uefa del aleti y la copa del Sevilla, la convocatoria mundialista y la muerte anunciada de Pellegrini sin hacerse un solo rasguño. Un silencio absoluto que, lejos de ser censurable, hemos convertido en nuestra seña de identidad. Haz de la flaqueza tu virtud.

    Dicho lo cual, Odio Eterno no ha tenido más remedio que afrontar el hecho de que la final de la Champions se jugaba este año en la ciudad en la que viven sus componentes. Sin que sirva de precedente, obligados por esta desafortunada circunstancia ambiental, Odio eterno se ha visto obligado a realizar un trabajo de campo. El sábado, el redactor Ambrosius se fue de paseo por los aledaños del Bernabeu, con una cámara de fotos y una libreta, y durante un rato jugó a ser periodista. El resultado, claramente desalentador, no hace sino confirmar las suspicacias de Odio Eterno hacia la Actualidad Informativa.

    Las fotos las puede ver aquí

    Lo que sigue es una sucesión de pies de fotos desarticulados:

    Un viejo exquisitamente vestido toca la armónica rodeado de un grupo de policías nacionales. Suena el himno de España. Los alemanes se acercan y sonríen ante la estampa, dudo que reconozcan la melodía. Finaliza la canción. Aplausos. El anciano procede a interpretar el siguiente tema: el Cara al Sol, de Falange. Los policía ríen. “Ahí la has dao, ahí las dao“, afirma uno de ellos. Termino de disparar, saludo al anciano y me voy.

    p.d: Viendo la foto en mi ordenador, me doy cuenta de lo insólito de la situación. ¿Cómo es posible que bajo un sol madrileño a 30 grados, el anciano luzca impoluto con chaqueta, traje y corbata, sin una sola gota de sudor? Lo mismo le ocurría, cuenta la leyenda, al dictador Trujillo. La resistencia del fascismo al calor, apuntes para una tesis de historia.

    Sentadas sobre la barra de un andamio llaman la atención dos figuras femeninas. No tanto por ser mujeres, sino por su tranquilidad. No beben, no fuman, no gritan, solo miran a la gente a su alrededor. Imagino que son madre e hija. Primero las fotografío de espaldas y luego de frente. Mientras afino la cámara, la hija se da cuenta de que le estoy fotografiando. Se señala con el dedo y pregunta ¿es a mi?. Si, sí, es a ti, respondo. Ella posa, yo disparo. Educadamente le doy las gracias en inglés. Debería haberle dicho algo en alemán, me arrepiento luego.

    Después de un rato caigo en la cuenta de que son croatas. La mitad de la camisa luce el estampado ajedrezado de la bandera croata; la otra mitad, el escudo del Bayern. Intento hacer una foto del grupo entero, que posa con una pancarta ante la cámara de algún amigo, hasta que me fijo en ese rostro que no se si es de santo o de criminal de guerra. De inocencia o de maldad. No es un gesto robado; quiero decir, esa expresión no es  el resultado de una captura al azar, sino que durante todo el tiempo que le estuve observando, el grueso croata de sonrisa anestesiada no cambió ni un instante de expresión.

    p.d: un chico con la camiseta del Bayern me pide fuego. Por practicar idiomas, le pregunto: Kommst du aus München? No me comprende. Repito la pregunta, bastante contrariado. Pruebo en inglés. Por fin, parece comprender y, desafiando toda lógica, me responde con un dadaista: “No, but my mother is from Czech Republic“. Luego se golpea el pecho en señal de amistad y dice algo elogioso sobre Madrid. Huyo.

    El hombre de la izquierda se debate entre la ligereza chic de su delgada bufanda y el espesor de la mancha de sudor en el sobaco. Se acaricia continuamente el pelo. Espera algo, espera a alguien. Así que puedo rodearle y probar una y otra vez en busca de la Postal Arquetipo del Pijo Milanés.

    ¿Dónde están los italianos?, le pregunto un tanto desconsolado a un policía nacional. “En la zona norte“, me responde, “por este lado solo entran los del Bayern“. Por estrechar lazos con mis fuentes, sigo avanzando por caminos trillados de ascensor: “¿Y qué, mucha reventa?“. Para que no piense que soy obvio, ensayo gesto sagaz y añado en tono confidencial ¿qué, tenéis agentes de incógnito para pillar a los vendedores?

    Al rato le toca preguntar a él: ¿Eres periodista, vas a escribir para algún medio“.  “Si, soy periodista, pero esto es para mi“, contesto. Me mira con afecto, como se mira a los niños que dicen que quieren ser astronautas de mayores. Tal vez perdí una buena oportunidad para hacer publicidad del blog, e incluso de ganar un lector, pero identificarme delante de un policía como miembro de algo llamado Odio eterno no me pareció muy sensato.

    Nada más salir del metro Bernabéu hay una gran puerta hinchable de Master Card, que los interistas llaman la Porta di Master Card, que dicho así, con ese acento, suena a ruinas romanas. Escucho reventas ofreciendo a gritos billeto de la finale. Oigo también a vendedores argentinos, veo a un grupo mixto de pongamos, rumanos?, españoles? e italianos?, farfullando con mucho dramatismo por el precio de dos entradas. La versión pasiva y civilizada la protagoniza un alemán que sostiene un cartel bilingüe, en alemán y en inglés, con la leyenda: necesito entrada. Poco antes he visto a un aficionado dando saltos de rabia en mitad de la calle, gritándole a un policía. Al mismo policía que luego me explicará la historia. Con matices, sutilezas y un deje compasivo. “Realmente no estaba haciendo reventa el pobre, sino que se ve que a última hora falló un amigo y él quiso vender esa entrada, pero no por sacar dinero. Y al final le han pillado y se queda sin la entrada que iba a vender y sin su propia entrada. Una pena”. Hubiese jurado que un miembro de las Fuerzas de Seguridad del Estado estaba cayendo en el relativismo moral.

    Un chico con la camiseta del Barça se cruza con un grupo de interistas que empiezan a corear en exquisito catalán :”Remuntada”, “remuntada”. Estoy a punto de unirme al coro, pero como estoy de servicio, no puedo tomar partido. El culé sonríe irritado y acelera el paso.

    Camino, Castellana abajo, hacia el metro de Nuevos Ministerios. Trabajo terminado. De repente un alemán para al señor que camina delante mio y sin atisbo de ironía, pregunta:

    ¿Perdón, hay un estadio de fútbol por aquí?

     
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